martes, 1 de septiembre de 2015

Durante los primeros días de la independencia el Gobierno realizaba los trabajos de carácter oficial y legislativo con imprentas improvisadas y deficientes. En 1812 existían en Bogotá dos imprentas adquiridas en los Estados Unidos para Cundinamarca; una, llamada hasta 1881 "Imprenta del Estado" que después de la Batalla de Boyacá, se llamó "Imprenta del Gobierno" y la otra, llamada "El Sol", que posteriormente pasó a ser propiedad del sabio Caldas. El Gobierno contó con una verdadera imprenta oficial a partir del 18 de mayo de 1894, cuando, en la presidencia de don Miguel Antonio Caro, se adquirió la que entonces era la mejor imprenta de Bogotá: la de "Echavarría Hermanos", en cuyas instalaciones se organizó definitivamente la Imprenta Nacional. Se emitió entonces el Decreto Ejecutivo número 504 que la dejaba bajo la dependencia del Ministerio de Gobierno. La presencia de la Imprenta Nacional está estrechamente vinculada a los momentos cruciales y decisivos de la historia del país, siendo testigo de excepción de la gestión de gobernantes y dirigentes, en cumplimiento de su principal misión: garantizar la fidelidad jurídica y administrativa, mediante la reproducción y la divulgación de las normas oficiales, para la conservación de la memoria del Estado de generación en generación. Cada paso es un salto al futuro Una de las transformaciones más importantes para configurar la estructura y dotación de la Imprenta Nacional se debe a los decretos emitidos por el Gobierno en abril y junio de 1952. En virtud de esos decretos, con la Imprenta Nacional se fusionaron las imprentas del Ministerio de Educación Nacional, de la Contraloría General de la República, de la Universidad Nacional y de los Ferrocarriles Nacionales. En 1994, y con motivo del centenario de su creación, se expidió durante el gobierno del doctor César Gaviria Trujillo, la Ley 109, con la que se hacía realidad una vieja aspiración: convertir la Imprenta Nacional en una empresa industrial y comercial del Estado vinculada al Ministerio de Justicia, lo cual le garantiza ingresos por sus actividades industriales y comerciales, recursos que se pueden destinar a la realización de planes de modernización, renovación técnica, investigación y capacitación del personal, objetivos en los que actualmente se encuentra empeñada. Museo de Artes Gráficas La Imprenta Nacional de Colombia posee un museo de artes gráficas, fundado el 30 de abril de 1964 por Tarcisio Higuera Barrera. Su principal objetivo consiste en conservar y mostrar al público la transformación histórica de las artes gráficas, maquinaria, documentos, utensilios utilizados por las imprentas y diversas publicaciones realizadas en ellas desde hace ya más de dos siglos. Todo lo que allí se encuentra contiene una invaluable importancia histórica. En un principio su instalación fue solamente provisional; sin embargo, al notar la gran acogida de esta iniciativa se construyó el primer salón colonial, llamado "Antonio Espinosa de los Monteros", en homenaje al fundador y primer director de la Imprenta Real. Otro de los salones es el denominado "Litografía Nacional", que se comunica con el anterior por un hermoso arco de columnas monolíticas, heredadas del antiguo Palacio de San Carlos. En su interior, sobre elegantes muebles rústicos, reposan 400 piezas litográficas alemanas que pertenecieron a la Litografía Nacional y en las cuales quedó con arabescos y grabado para la posteridad, medio siglo de la vida nacional correspondiente a la época más cruenta de los enfrentamientos civiles entre compatriotas. La tercera y más amplia sala corresponde al salón "Carlos López de Narváez", llamada así en homenaje al insigne poeta, catedrático y escritor colombiano. En ella se encuentra una enorme y hermosa pintura mural sobre madera, realizada en 1973 por el Maestro Luis Alberto Acuña en la que se representan diferentes momentos de la evolución gráfica. Este museo es el único dedicado a las artes gráficas de que se tenga noticia a nivel latinoamericano y, a nivel mundial, se encuentra a la altura de otros como el Museo Universal de la Imprenta de Mainz (antigua Maguncia), el Museo de Leipzig y otros existentes en Europa.

martes, 18 de agosto de 2015

EL SUICIDIO

 

Suicidio de Adolescentes

Los motivos detrás del suicidio o intento de suicidio en un adolescente pueden ser complejos. Aunque el suicidio es relativamente raro entre niños, la cantidad de suicidios e intentos de suicidio aumenta significativamente durante la adolescencia.

El suicidio es la tercera causa de muerte entre jóvenes de 15 a 24 años de edad, de acuerdo con Centers for Disease Control and Prevention (CDC), después de accidentes y homicidio. Se cree además que por lo menos 25 intentos se hacen por cada suicidio de un adolescente.

El riesgo de suicidio aumenta drásticamente cuando niños y adolescentes tienen acceso a armas en
casa y casi el 60% de todos los suicidios en los Estados Unidos se logran con una pistola. Por eso cualquier pistola en su hogar debe estar descargada, bajo llave y fuera del alcance de los niños y de los adolescentes.

El suicidio entre los adolescentes ha tenido un aumento dramático recientemente a través de la nación. Cada año miles de adolescentes se suicidan en los Estados Unidos. El suicidio es la tercera causa de muerte más frecuente para los jóvenes de entre 15 a 24 años de edad, y la sexta causa de muerte para aquellos de entre 5 a 14 años.

Los adolescentes experimentan fuertes sentimientos de estrés, confusión, dudas de sí mismos, presión para lograr éxito, incertidumbre financiera y otros miedos mientras van creciendo. Para algunos adolescentes el divorcio, la formación de una nueva familia con padrastros y hermanastros o las mudanzas a otras nuevas comunidades pueden perturbarlos e intensificarles las dudas acerca de sí mismos. Para algunos adolescentes, el suicidio aparenta ser una solución a sus problemas y al estrés.

La depresión y las tendencias suicidas son desórdenes mentales que se pueden tratar. Hay que reconocer y diagnosticar la presencia de esas condiciones tanto en niños como en adolescentes y se debe desarrollar un plan de tratamiento apropiado. Cuando hay duda en los padres de que el niño o el joven pueda tener un problema serio, un examen psiquiátrico puede ser de gran ayuda.

Muchos de los síntomas de las tendencias suicidas son similares a los de la depresión. Los padres deben de estar conscientes de las siguientes señales que pueden indicar que el adolescente está contemplando el suicidio:

  • cambios en los hábitos de dormir y de comer
  • retraimiento de sus amigos, de su familia o de sus actividades habituales
  • actuaciones violentas, comportamiento rebelde o el escaparse de la casa
  • uso de drogas o de bebidas alcohólicas
  • abandono fuera de lo común en su apariencia personal
  • cambios pronunciados en su personalidad
  • aburrimiento persistente, dificultad para concentrarse, o deterioro en la calidad de su trabajo escolar
  • quejas frecuentes de síntomas físicos, tales como: los dolores de cabeza, de estómago y fatiga, que están por lo general asociados con el estado emocional del joven
  • pérdida de interés en sus pasatiempos y otras distracciones
  • poca tolerancia de los elogios o los premios
Ante una crisis suicida en el adolescente es de suma utilidad observar los siguientes principios:
  1. Tratarlo con respeto.
  2. Tomarlo en serio.
  3. Creer lo que nos manifiesta.
  4. Escucharle con genuino interés.
  5. Permitirle expresar sus sentimientos (llanto, ira, disgusto).
  6. Preguntar sobre la idea suicida, para lo cual se sugiere las siguientes posibilidades:
    Primera variante: ¿Cómo piensa usted resolver su actual situación?
    Segunda variante: Usted me ha dicho que apenas duerme y desearía saber ¿en qué piensa cuando está insomne?
    Tercera variante: ¿Usted ha tenido pensamientos malos? ¿Cuáles?
    Cuarta variante: ¿En su familia alguien se ha suicidado o ha intentado el suicidio? (Esperar respuesta). Y usted ¿lo ha intentado o lo ha pensado últimamente? ¿Cuándo fue la última vez que lo pensó?
    Quinta variante: ¿Usted ha pensado suicidarse?
    Sexta variante: ¿Usted ha pensado en matarse? 
    Si el adolescente manifiesta que ha pensado suicidarse es necesario realizar una secuencia de preguntas para determinar la planificación suicida, lo que incrementa notablemente el peligro de suicidio. Esta secuencia es la siguiente:
    ¿Cómo ha pensado suicidarse?
    ¿Cuándo ha pensado suicidarse?
    ¿Dónde ha pensado suicidarse?
    ¿Por qué ha pensado suicidarse?
    ¿Para qué ha pensado suicidarse
Ante un posible comportamiento suicida en los adolescentes, se puede acudir a la entidad de jurisdicción, pidiéndoles que envíen a personas capacitadas en el tema, así como psicólogos que puedan orientar a los adolescentes, pues como ya sabemos, ésta es una etapa por la cual se sufre de muchos cambios hormonales, los jóvenes se empiezan a desarrollar en diferentes ambientes y por ende, cambian sus ideales, se rodean de muchos "amigos", que los pueden influenciar a cosas malas y los demás, recurren a esta práctica como forma de "liberarse" de todos sus problemas. 

A su vez, los padres juegan un papel muy importante en este problema; la mayoría de los adolescentes no tiene la confianza de sus padres o su compañía, por lo cual no les pueden contar sus problemas, otra razón por la que los jóvenes recurren a este método: debido a estas, y muchas otras razones,pensamos que la rama jurisdiccional debe invertir en personal especializado en el tema para así, lograr salvar cientos de vidas, pues tenemos que recordar que es una de las principales causas de muerte que azota al mundo anualmente.


martes, 9 de junio de 2015

DEMOCRACIA COLOMBIANA


La democracia en un país como el nuestros es utopía en la participación real y mas bien se reduce a una democracia frágil y representativa que a demostrado grandes limitaciones como forma de organización del Estado y la relación de este ultimo y la sociedad.

Necesitamos una organización estatal y de un régimen político que se inspire en los principios de la democracia. Entre estos principios esta un marco jurídico con unas reglas de juego transparentes que permitan su ejercicio.

También necesitamos de una sociedad organizada consciente de sus interés, sus derechos y sus responsabilidades políticas. En otras palabras, sujetos sociales capaces de desarrollar formas de diálogo y de concentración con otros agentes sociales, como los partidos políticos y el mismo Estado.
Una política democrática que permee por igual la conducta de los gobernantes y de los gobernados, y que permita y garantice un clima propicio para el desarrollo de la democracia participativa.
También es necesario una firme voluntad de los agentes políticos para poner en marcha mecanismos que permitan el desarrollo de la participación.
Es necesario un Estado que asuma realmente el monopolio de la fuerza y de la justicia, que garantice la solución civilizada de los conflictos sociales, y que tenga instituciones transparentes y abiertas que se ganen la confianza de todos los ciudadanos.
De otro lado, una sociedad civil fuerte, es decir, constituida por una serie de individuos y de actores colectivos conscientes de sus intereses, organizados, portadores de proyectos, capaces de convertirsen en interlocutores del Estado.
La paz y la justicia social se consigue con la participación de todos y cada uno de los ciudadanos cumpliendo y respetando los derechos humanos, esto lo lograremos practicando principios fundamentales como la justicia la igualdad y el servicio.
Uno de los retos esenciales de la constitución de 1991 es el desarrollo y consolidación de la democracia participativa en Colombia, la carta política incorpora una serie de canales de intervención ciudadana en ciertas decisiones publicas propiciando y fortaleciendo la organización y la iniciativa de la población. La carta contiene una gran cantidad de principios, derechos y mecanismos de participación que no sólo fortalece las instituciones representativas y tradicionales, si no que contempla formas muy diversas de participación política y social. Como vemos la ley no lo es todo, pero es un requisito para darle intimidad a la reforma política. El logro de la democracia es, pues, una tarea difícil pero no irrealizable.
La experiencia de la democracia no siempre a contado con buena opinión entre los grandes pensadores. Entre los griegos era casi un pensar común afirmar que la democracia era la antesala de la tiranía, ya que fueron experimentos con pequeñas comunidades en las que la mayoría de la población estaba excluida de la condición de ciudadanos. Es necesario redefinir el concepto de ciudadano; que no sólo es quien puede elegir y ser elegido, sino el sujeto activo en búsqueda de mejores destinos colectivos esto supone interés por la participación y la suerte común de una población. También lo podemos considerar como una acción individual y responsable en la toma de decisiones de cualquier asunto.
Sabemos que son los hombres los que han hecho la sociedad en el transcurso de los siglos, si el hombre por sus propios medios puede comprender no hay autoridad mas grande por encima de la razón misma.
No fue la democracia la ejecución de algo establecido. La experiencia de los pueblos y los Estados; las disputas entre los partidos y las teorías políticas, las marchas y las contramarchas, los ensayos errores y aciertos; todos estos componentes han venido configurando la realidad de la democracia. De esta manera surgió el concepto de Estado social de derecho que busca establecer la igualdad de oportunidades para toda la comunidad.
En Colombia encontramos 3 ramas de poder, las cuales son:

1. Poder Ejecutivo 
Representado por el Presidente de la República, que hace las veces de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno. También está integrado por los ministros, los directores de los departamentos administrativos y los superintendentes, que tienen la función primordial de garantizar el cumplimiento de los derechos y deberes de todos los colombianos. En el nivel regional está representado por gobernadores y alcaldes.

2. Poder Legislativo

Representado por el Congreso de la República (Senado y Cámara de Representantes). Entre sus funciones más importantes están: promulgar y modificar las leyes, reformar la Constitución, ejercer control político sobre las acciones del Gobierno y elegir a altos funcionarios pertenecientes a la rama judicial, los organismos de control y la Organización Electoral.

3. Poder Judicial

Es el encargado de administrar justicia en nuestro país, así en algunos casos esta función es ejercida por las otras ramas del poder o por los particulares. La rama judicial vela por el cumplimiento de la ley y castiga a sus infractores. Según la Constitución, el poder judicial está conformado por la Fiscalía General de la Nación y por otros cuatro organismos, conocidos en conjunto como las Altas Cortes: la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y el Consejo Superior de la Judicatura.
Cada uno de estos poderes cuenta con funciones específicas y autónomas. Sin embargo, éstos deben trabajar de manera armónica y coordinada para garantizar el buen funcionamiento del Estado y la preservación del equilibrio de fuerzas. Esto en cuanto no es deseable que las ramas del poder público se extralimiten, se subordinen o generen vínculos de dependencia entre sí.